viernes, 4 de octubre de 2013

Dios ama a los niños


Dejad a los niños venir a mi y no se lo impidáis, porque de los tales es el reino de los cielos. (Mateo 19:14, Marcos 10:14, Lucas 18:16)

Esta frase es uno de los mensajes más conocidos de Jesús. Pero denota una gran hipocresía.

El dios del Antiguo Testamento no ama a los niños. O al menos no a todos los niños. No los considera inocentes ni herederos de ningún reino.

_La décima plaga incluyó la muerte de los primogénitos de todo Egipto.

_En la guerra santa contra los madianitas los israelitas debieron asesinar a los niños y secuestrar a las niñas: Números 31:6-18

_Los castigos de Dios por desobedecer incluían la muerte de los hijos por animales salvajes y llevar a los padres a matar a sus hijos para comérselos: Levítico 26:21-29, Deuteronomo 28:49-53

_El hijo desobediente debe ser ejecutado: Deuteronomio 21-18-21

_Esclavizar mujeres y niños está permitido, si no es que se debe eliminar totalmente a la ciudad Deuteronomio 20:10-18

_Dios ordena a Saúl matar a todos los habitantes del reino de Abimelec. Inclusive bebés de pecho: 1 Samuel 15:1-3

Por orden de Eliseo Dios manda a dos osos para que maten a 42 niños que se burlaban de la calvicie del profeta: 2 Reyes 2:23-24

_Benditos sean los que matan niños en Babilonia: Salmos 137:9

_Las maldiciones proferidas contra Babilonia incluyen infanticidios (al parecer Dios tiene algo contra los niños babilonios): Isaías 13:16-18

_Dios ordena matar niños y jóvenes: Ezequiel 9:3-6

Respuesta segura: "Todo eso es del Antiguo Testamento". Aceptado. Pero ¿acaso Jesús no ratifica el Antiguo Testamento diciendo que "hasta que pasen el cielo y la tierra ni una jota ni una tilde pasarán de la ley" (Mateo 5:17-18)? Más aún, según la teología cristiana Jesús es Dios y preexistente en el Antiguo Testamento, por lo que él habría sido también encargado de estas matanzas.

Un libro donde se glorifican los infanticidios es digno de repudio.

El peligro posmoderno

Yo soy de la idea de que no basta con ser ateo o escéptico con respecto a los dogmas religiosos o las supersticiones. Lo correcto es tener una mentalidad racional y humanista secular. Apostar por el progreso científico entendiendo que solo eso lleva al progreso humano, como bien lo expresa el Manifiesto 2000 que en este sito tenemos como principio fundamental.

Desde el siglo XIX se levantan corrientes que van en contra del progreso de la humanidad y el desarrollo científico. Presentan un afán cuestionador al punto de descreer de las ciencias y de todo acercamiento a la realidad. Creen en el relativismo cultural y afirman sus teorías sin necesidad de prueba empírica alguna. Sostienen que todas las cosas son en realidad construcciones empíricas desde el poder.

Se suele afirmar que el precursor del posmodernismo fue Nietzsche en el siglo XIX y Heidegger a comienzos del siglo XX. Esta corriente tendría entre sus mayores exponentes a Foucault, Derrida o Baudrillard.

Si bien estas ideas pueden resultar atractivas para cierta clase de escépticos, son en realidad peligrosas y destructivas.

Si todo es una construcción del poder, si las verdades objetivas no existen, entonces no tenemos nada que hacer. El conocimiento científico pierde razón de ser. Y al creer en el relativismo lo mismo da cualquier cosa, tenga sustento empírico o no.

¿Y qué pretenden estos filósofos o pseudointelectuales? Simplemente descreer de todo y negar toda capacidad de progreso. En otras palabras estancarnos, después de todo ¿para qué luchar? Todo lo que avanzó la humanidad desde la revolución científica de los siglos XVI y XVI, la Ilustración del siglo XVIII y los avances científicos del siglo XIX, y a pesar de los avances del siglo XX, todo hay que tirarlo por la borda.

Si bien este espacio es reducido, voy a citar tres extractos que creo pueden ser útiles para graficar mi situación. Los invito cordialmente a leer los textos completos de estos autores:

Los intelectuales de izquierda participaron activamente en la vida animada de la cultura obrera. Algunos buscaron compensar el carácter de clase de las instituciones culturales con programas de educación obreros o mediante obras de divulgación —que conocieron un éxito muy grande— sobre matemáticas, ciencias y otros temas. Es hiriente constatar que hoy en día sus pretendidos herederos a menudo privan a los trabajadores de estos instrumentos de emancipación, informándonos, de paso, de que el ‘proyecto de los Enciclopedistas’ está muerto, que hay que abandonar las ‘ilusiones’ de la ciencia y de la racionalidad. Será un mensaje que hará felices a los poderosos, satisfechos de monopolizar esos instrumentos para su propio uso. (Noam Chomsky leer)

Por suerte, la moda de lo que se conoce (al menos en el discurso académico anglosajón) por el vago nombre de “posmodernismo” no ha ganado tanto terreno entre los historiadores como entre los teóricos literarios y culturales y los antropólogos sociales, ni siquiera en los Estados Unidos, pero viene a propósito del asunto que estamos examinando, porque pone en duda la distinción entre la realidad y la ficción, la realidad objetiva y el discurso conceptual. Es profundamente relativista. Si no hay ninguna distinción clara entre lo que es verdad y lo que a mí me parece que es verdad, entonces mi propia construcción de la realidad es tan buena como la de ustedes o de cualquier otra persona, porque “el discurso es el que hace este mundo, y no el espejo”. Citando al mismo autor, el objeto de la etnografía, y seguramente de cualquier otra investigación social e histórica, es producir un texto desarrollado de modo cooperativo, en el cual ni el tema ni el autor ni el lector ni, a decir verdad, nadie, tenga el derecho exclusivo de la “trascendencia sinóptica” . Si, “en el discurso histórico como en el literario, incluso el lenguaje que es de suponer descriptivo constituye lo que describe” , entonces no puede considerarse privilegiada ninguna narración entre las muchas que son posible. No es por casualidad que estos puntos de vista hayan atraído de modo especial a quienes se consideran a sí mismos representantes de colectividades o entornos marginados por la cultura hegemónica de algún grupo (pongamos por caso, los varones heterosexuales, de raza blanca y de clase media que hayan recibido una educación occidental) cuya pretensión de superioridad impugnan. Pero es un error. (Eric Hobsbawm, leer)

En efecto, lo que está de moda en las facultades de humanidades es la actitud irracionalista y anticientífica característica de la llamada posmodernidad. En ellas se enseña a Kierkegaard, Nietzsche, Heidegger, Sartre, Foucault, Derrida, Geertz y otros escritores anticientíficos. En cambio, uno puede graduarse sin saber qué pensaba ninguno de los grandes de la Ilustración francesa, o siquiera Charles S. Peirce y Bertrand Russell.(Mario Bunge, leer)

Por eso desde este blog se rechaza todo tipo de filosofía o "postura intelectual" que anclada en un supuesto escepticismo enmascara un desprecio por la ciencia y la búsqueda de conocimiento.

Recomiendo leer el libro "Imposturas intelectuales" de Alan Sokal y Jean Bricmont para complementar este punto de vista.

martes, 1 de octubre de 2013

Respuesta a un escrito cristiano fundamentalista contra el ateísmo

A continuación compartiré una crítica a un artículo escrito por un pastor y teólogo uruguayo nacionalizado estadounidense, fallecido el año pasado. Su nombre era Pablo Santomauro y dedicaba su trabajo en Internet a escribir artículos apologéticos (que se como los cristianos llaman a la defensa de su fe) contra distintas religiones o creencias (las cuales están en su mayoría recogidas en este blog). Le dedicó también artículos al ateísmo (o el escepticismo en general) y me detuve en este en el que habla de la supuesta "superioridad" del cristianismo por encima del humanismo y el ateísmo. Vamos punto por punto a ver cuán realista son sus argumentos.

A continuación mis humildes comentarios:

lunes, 30 de septiembre de 2013

La "conspiración medico-farmacéutica" y sus intereses


La ciencia médica ha progresado a pasos agigantados desde la Antigua Grecia. Hemos dejado atrás todo tipo de pretensión espiritual para explicar las dolencias y lo que en otro tiempo se consideraba maldición o espíritu hoy se sabe que es un virus, un tumor, una malformación o lo que fuese.

Por supuesto que aún queda mucho por hacer, hay muchas enfermedades que aún no tienen cura o que la tienen pero no es totalmente efectiva. Pero por suerte existen miles de hombres y mujer en todo el mundo que trabajan día y noche buscando mejores tratamientos.

A pesar de esto hay gente que osa denunciar incomprobables conspiraciones de las farmacéuticas y los Gobiernos para frenar investigaciones y lucrar con los medicamentos. Nadie va a defender aquí a las farmacéuticas que en muchos casos muestran sus facetas mercantilistas y su desprecio por la salud como pasó aquí con la ley de patentes en la década del 60. Pero tampoco nadie va a permitir que se digan estupideces sin sentido.

Dejando de lado lo científico apliquemos la lógica capitalista elemental pura: ¿Acaso si se pudiera detectar una cura efectiva contra alguna enfermedad mortal las farmacéuticas no se matarían entre ellas por tenerla y comercializarla? ¿Acaso es laboratorio que descubriera alguna de esas enfermedades no se llenaría de fama, fortuna y prestigio a nivel internacional? ¿Por qué serían tan necios de querer ocultarlo? ¿Y qué hacer con todos esos científicos que, con mayor o menor cantidad de recursos, experimentan para encontrar las curas? ¿Forman parte ellos también de esas conspiraciones?

Lo importante es ver quien se beneficia con estas mentiras ridículas y mal intencionadas. ¿Quién puede ganar algo atacando a la investigación científica? Es obvio: La pseudociencia que pide a los gritos llamar la atención y como estrategia no tiene mejor cosa que hacer que tratar de socavar a la ciencia legítima. Por eso afirman que el VIH no existe y que el sida en realidad es estrés oxidante, por eso hablan contra los tratamientos contra el cáncer y promueven cualquier otra cosa. Por eso deliran, en resumen.

Nuestro mal querido Claudio María Domínguez en su portal recoge médicos "alternativos", incluyendo a uno que dice que el cáncer es una enfermedad de mente, cuerpo y espíritu y que se combate cambiando la alimentación.

Ghislaine Lanctot, una doctora autora del libro "La mafia médica" y también creyente en la inexistencia del sida y la no efectividad de la quimioterapia, cree en medicinas espirituales y energéticas.

Los promotores locales de la "libre vacunación" (entiéndase "no vacunar a los niños porque tenemos la loca idea de que las vacunas son perjudiciales") son también promotores de la homeopatía.


Como sus ideas "médicas" no tienen ningún sustento real y no son más que charlatanería tiene que inventar conspiraciones para confundir y, de paso, joderle la existencia a los demás.

sábado, 28 de septiembre de 2013

El aborto desde una óptica humanista secular


En este blog hemos recogido el Manifiesto Humanista 2000 como principio fundamental. El manifiesto humanista secular es la declaración de principios del humanismo secular, definido en la Wikipedia en la siguiente manera:

El principio fundamental del humanismo secular es una actitud crítica y escéptica ante los dogmas de cualquier tipo, llámese religiosos, políticos o sociales, a los cuales somete a un análisis racional para ser aceptados o rechazados. El humanista secular rechaza aprobar una creencia o tesis por "fe" o por autoridad y en su lugar apela al método científico, la razón crítica, la discusión democrática y la evidencia factual.

Los humanistas seculares afirman que los problemas humanos deben ser solucionados por los humanos y que es deber individual y colectivo la búsqueda de la mayor comodidad, satisfacción y desarrollo pleno de la especie.

La construcción de un sistema ético ajeno a los tintes místicos y religiosos es otro objetivo del humanismo secular. El mismo se logra gracias a la discusión racional y la experiencia, juzgándolo por su capacidad de mejorar el bienestar humano y la responsabilidad individual.

En pocas palabras, lo que nos debe guiar es el método científico, la postura escéptica y el método racional. Debe ponerse la razón por encima de todos los dogmas filosóficos, religiosos o metafísicos.

Yendo al caso del aborto el Manifiesto Humanista expresa claramente:

Décimo, los individuos no deberían ser indebidamente reprimidos, restringidos o coartados a la hora de ejercer un amplio espectro de elecciones personales. Esto incluye la libertad de pensamiento y consciencia –el inestimable derecho a cree o a no creer, la libertad de expresión y la libertad de seguir cada uno su propio estilo de vida, en la medida en que ello no prive a otros de ejercer sus propios derechos. Incluido en lo anterior se encuentra el derecho a la privacidad: [...] Las mujeres deberían tener el derecho a controlar sus propios cuerpos. Esto incluye la libertad reproductiva, la contracepción voluntaria y el aborto.

Los fundamentos para apoyar el derecho al aborto desde una óptica racional y humanista son los siguientes:

_El derecho de la mujer a decidir sobre su cuerpo y que no haya leyes o instituciones que interfieran indebidamente.

_El no reconocimiento de ideas metafísicas y religiosas que tratan al cigoto, el embrión o el feto como un ser humano completo. Estas ideas no cuentan con ningún sustento científico.
Hasta más allá de los 20 meses el nonato no tiene ninguna capacidad de sobrevivir por fuera del vientre materno y no tiene tampoco capacidad cerebral. Es un manojo de células que está ligado completamente al cuerpo de su progenitora. Considerarlo una "persona" es un grave error. De hecho el aborto espontáneo (natural) es solo hasta la semana 20, a partir de allí es parto prematuro.

_Otras argumentaciones se corresponden con el ámbito moral. Pero ese no es el objeto de la discusión. Una cosa es la consideración moral que uno pueda tener sobre el aborto, lo cual es algo subjetivo. Otra cosa es el estatus legal del aborto, que por más que uno a nivel personal no lo considere correcto no quiera imponerle su moral a los demás y deje la posibilidad abierta, eliminando la posibilidad de que quien busque hacerlo lo haga por la vía legal y llevándola a hacerlo por medios insalubres y peligrosos. Eso es algo objetivo, y el Estado no debe tomar una posición subjetiva.

_La Organización Mundial de la Salud conoce el flagelo del aborto ilegal y emitió un documento con recomendaciones para llevar a cabo abortos de forma sanitaria y sin riesgos.


_Los "pro vida" recurren a pseudociencias para justificar su negativa a aprobar el derecho al aborto. Por ejemplo, además de recurrir a llamar "niño" a los embriones o fetos también hablan de un presunto "síndrome post aborto" que consiste en secuelas psicológicas en las mujeres que abortan, pero que no es considerado por ninguna entidad médica seria.

Por todo esto considero que la postura más racional, humanista y científica que se puede tener es apoyar la despenalización y legalización del aborto y su reglamentación con las correctas medidas sanitarias.

viernes, 27 de septiembre de 2013

Socialismo (pseudo)científico


Karl Marx fue sin duda uno de los grandes filósofos de la Historia y aportó mucho para la concepción de las Ciencias Sociales. Pero su teoría quedó obsoleta. Y el mote de "científico" le queda enorme.

Vayamos por partes. Nadie niega el rol importante que tuvo Marx en la Historia de las Ciencias Sociales ya que fue de los primeros en observar que detrás de la realidad había "algo más". Karl Popper, quien fue un acérrimo crítico del marxismo por considerarlo infalsable, tenía un buen concepto de Marx al considerarlo un científico social que realmente quiso cambiar la realidad. Por su lado, Mario Bunge dice que Marx "era un científico social serio, un pensador serio, pero muchas veces confundió ciencia con ideología".

Sin embargo no por eso se va a aceptar su teoría, la cual ha sido modificada a lo largo de las décadas, pero conserva ciertas premisas esenciales.

Voy a nombrar tres aspectos que, en mi opinión, alcanzan para catalogar al socialismo científico de pseudociencia.

En primer lugar, esta teoría es una muestra de historicismo. Trata a la Historia como un devenir con un fin determinado.

Es cierto que las Ciencias Sociales deben también ser predictivas, al igual que las Naturales. Pero una cosa es ser predictiva en el sentido de afirmar que si ocurre tal cosa en consecuencia ocurrirá tal otra, y otra cosa muy diferente es afirmar que toda la humanidad va hacia un fin determinado.

Esta afirmación roza lo metafísico y no permite ser falsable, ya que, según esta tesis, todo lo que ocurre día a día confirma ese rumbo.

En segundo lugar, el materialismo histórico peca en simplista y determinista. Le adjudica a las relaciones de producción ser la base material de la sociedad determinar la estructura social (superestructura). Esta visión le da una importancia excesiva al factor económico y olvida otras variables, como los factores políticos, sociales o culturales, que todo análisis sociológico, antropológico o histórico debe tener en cuenta.

Y tercer lugar la economía marxista puede considerarse un modelo obsoleto. La plusvalía no deja de ser una abstracción que en la vida real no puede medirse porque no hay un valor objetivo de las cosas ni del tiempo de trabajo. La cantidad de tiempo que se necesita para fabricar un producto no es la única variable que determina su precio y la idea de "salario de subsistencia" no es específica, ya que la cantidad de capital que necesita un trabajador para subsistir un día y volver al siguiente es subjetiva. 

En resumen, el socialismo científico y sus principales ideas (materialismo histórico y plusvalía) pudieron tener una base más o menos empírica, pero al día de hoy sus premisas resultan anacrónicas y no científicas. Y por lo tanto cualquier modificación que busque hacerse, si se basa en esas premisas, incurre en los mismos errores.

jueves, 26 de septiembre de 2013

Sin laicismo en la Argentina


La Constitución Nacional consagra la libertad de culto:

Artículo 14.- Todos los habitantes de la Nación gozan de los siguientes derechos conforme a las leyes que reglamenten su ejercicio; a saber: de trabajar y ejercer toda industria lícita; de navegar y comerciar; de peticionar a las autoridades; de entrar, permanecer, transitar y salir del territorio argentino; de publicar sus ideas por la prensa sin censura previa; de usar y disponer de su propiedad; de asociarse con fines útiles; de profesar libremente su culto; de enseñar y aprender.

Artículo 20.- Los extranjeros gozan en el territorio de la Nación de todos los derechos civiles del ciudadano; pueden ejercer su industria, comercio y profesión; poseer bienes raíces, comprarlos y enajenarlos; navegar los ríos y costas; ejercer libremente su culto; testar y casarse conforme a las leyes. No están obligados a admitir la ciudadanía, ni a pagar contribuciones forzosas extraordinarias. Obtienen nacionalización residiendo dos años continuos en la Nación; pero la autoridad puede acortar este término a favor del que lo solicite, alegando y probando servicios a la República.

También es consagrada por los tratados internacionales de jerarquía constitucional (arts. 3 y 22 de la Declaración Americana de los Derechos y Deberes del Hombre, art. 18 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, art. 12 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos, art. 18 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos).

La consagración de la libertad religiosa implica que el Estado no tiene preferencia por ninguna ya que asegura que todas puedan ejercerse libremente.

Hay quienes argumentan que el artículo 2 implica una preferencia por el culto católico por encima de las demás religiones. Pero una interpretación de ese tipo atacaría el principio antes enunciado. Por eso se entiende correctamente que ese sostenimiento se refiere solo al aspecto económico y no trae aparejado ningún otro tipo de preferencia.

De todas maneras aún falta mucho para asegurar un verdadero Estado laico. Es necesario cambiar ésto:

_Si bien el artículo 2 no conlleva una religión oficial igualmente es injusto y discriminatorio para todas los otros cultos. Por eso es necesario terminar de una vez con el financiamiento estatal al culto católico apostólico romano consagrado por ese artículo constitucional y reglamentado por diversas leyes y decretos.

_En el Código Civil (art. 33) se considera a la Iglesia Católica como persona jurídica de carácter público junto a entidades autárquicas y estatales.

_Tiene que terminarse con la presencia de símbolos religiosos en edificios públicos que atentan contra toda neutralidad oficial. Son una muestra muy clara los crucifijos presentes en las salas de audiencias judiciales. Se encuentran incluso en el Palacio de Tribunales. Existe una campaña al respecto que por supuesto este blog apoya.

_El Obispado Castrense no tiene razón de ser. Las FFAA no tienen porque tener un obispado especial ni tienen porque tener actos religiosos oficiales.

_La ley nacional de educación actual (ley 26.206) no declara en forma tajante la obligatoriedad de una educación laica, como si lo hacía la ley 1420. Este bache legal puede dar vía libre a las provincias para instaurar la educación pública religiosa obligatoria.

_Existe también un andamiaje legal que prohíbe la discusión por la legalización del aborto, que responde a intereses eclesiásticos.

martes, 24 de septiembre de 2013

La Justicia por encima de la curia


La detención del cura Grassi es un gran avance para que las sotanas dejen de tener privilegios ante la Justicia.

Por supuesto que los curas no son los únicos pederastas que hay en la sociedad. Pero tienen una diferencia por encima de todas las otras profesiones: Encubrimiento y protección corporativa. Y ese encubrimiento hasta no hace mucho llegaba al punto más alto, hasta el mismo Papa. Con Juan Pablo II y Benedicto XVI la protección era escandalosa. Esperemos que con Francisco sea distinto, aunque cabe recordar que cuando aún era arzobispo Bergoglio defendió a Grassi.

Aún queda mucho por hacer en la Argentina en materia de laicismo y separación Iglesia-Estado. Es difícil que la haya totalmente teniendo el artículo 2 de la CN que obliga al Gobierno a mantener al culto católico romano. Es difícil también que la Justicia actúe por encima de esta institución viendo como en los juzgados (ya sean provinciales o en el propio Palacio de Tribunales) por encima de los jueces hay crucifijos. El condicionamiento es grande.

El día que se entienda que nadie tiene coronita ante la Justicia, sea por su plata, su cargo político o su imagen pública, finalmente va a haber Justicia real. El día de ayer se dio un primer paso entendiendo que ser un ministro religioso por más que sea de la religión sostenida por el Gobierno no modifica las cosas.

Y también se va a avanzar cuando la Iglesia deje de lado el corporativismo. Si tan espirituales dicen ser que dejen de lado las actitudes mafiosas y la protección incondicional.

domingo, 22 de septiembre de 2013

Cambiar para que nada cambie


Las recientes declaraciones de Francisco sobre homosexuales, aborto y divorciados causaron revuelo. Tal parece ser que finalmente la Iglesia Católica va a dejar de ser reaccionaria.

Entiendo que muchas personas vean en estos gestos del Papa una suerte de apertura a los nuevos tiempos. Pero en mi humilde opinión está lejos de ser así.

Con esas frases el Papa solo dice que las personas no deben juzgar y que no se tiene que cerrar las puertas para los pecadores. Y nada más. No es nada diferente a lo que dice la Biblia o el catecismo de que la gente para aceptar a Cristo y recibir la vida eterna debe "arrepentirse" aún de hechos que son "pecado" pero que no afectan a terceros.

La Iglesia Católica (y el cristianismo en líneas generales) sigue creyendo que los homosexuales que cometan actos homosexuales (!) irán al infierno. Esa es su doctrina. Y no cambiará. Esa moral es repugnante y por más "apertura" que haya mientras no se cambie seguirá siendo igual de reaccionaria y contraria al progreso.

Con el tema del aborto es similar. El Papa llama a no juzgar a la mujer que abortó, pero nada dice de siquiera permitir el debate. El aborto siempre será un pecado, algo inmoral y algo que debe estar prohibido.

Dice que estos temas no pueden ser fundamentales. Que la iglesia no puede andar hablando solamente de esas cuestiones. Bien, pero por más que no hablen tanto siguen pensando igual y siguen con un lobby permanente en los gobiernos para evitar todo tipo de cambio progresista en nuestras sociedades. Y el actual Papa de eso sabe, ya que cuando todavía era el obispo Bergoglio no dejaba de manifestarse en cuanto podía en contra de la homosexualidad, el aborto, la educación sexual y las políticas de reproducción responsable.

Cambiará la forma de hablar, pero el discurso siempre será el mismo: La sujeción a principios morales de la Edad Media como requisito para ir al paraíso. Ellos no juzgarán, pero el juicio de Dios a esos pecadores no difiere del juicio de ellos.

viernes, 20 de septiembre de 2013

Dios no existe vs. No hay pruebas de dios

Muchos ateos cometen el mismo error de siempre. Afirmar tajantemente que dios no existe. Eso es un grave error. No porque dios exista, sino porque no se trata de eso el ateísmo.

El ateísmo se trata de demostrar la insuficiencia de pruebas de la existencia de dios (o dioses). Su existencia no puede demostrarse de ninguna manera. Y de eso se trata, de exigir pruebas para que quienes si creen en esas cosas las prueben.

Cuando se afirma que "dios no existe" el creyente puede argumentar con toda razón que quien lo afirma no conoce todo el universo ni ha abordado hasta el último rincón del mismo para afirmar eso. Lo cual no deja de ser una realidad y pone al ateo en la incómoda (e ilógica) posición de tener que comprobar una negativa universal.

Ahora, si uno afirma que en base a todos los descubrimientos científicos e históricos no hay ni un solo dato que sirva para comprobar la existencia de dios o de los dioses la cosa cambia, porque se invierte la prueba y es el creyente el que la debe demostrar.

Por lo tanto yo propongo que quienes nos consideramos ateos dejemos de usar la expresión "dios no existe" por la expresión "no hay pruebas que dios exista", lo cual es más lógico y cercano a la realidad.